Los tres pilares básicos del Sistema de Garantías Español son los siguientes:
Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR)
Son el factor principal del sistema. En informes publicados por el BANCO DE ESPAÑA, respecto de su actividad, las define como “un instrumento eficaz impulsado por el sector público para promover, mediante un mecanismo de avales, el reforzamiento y la consolidación de sus socios partícipes, las PYMES, que obtienen así unas mejores condiciones de acceso a la financiación bancaria y de relaciones con proveedores y Administraciones Públicas”.
Las pequeñas y medianas empresas (PYMES)
Son las grandes beneficiarias del sistema, al conseguir el acceso a la financiación bancaria en mejores condiciones, y no menos importante, al contar con el asesoramiento independiente de las Sociedades de Garantía Recíproca, las cuales velan por sus intereses, ya que son entidades sin ánimo de lucro.
Las Entidades de Crédito
Son las que aportan la financiación a la PYME, en condiciones preferenciales, gracias a la mediación de las Sociedades de Garantía Recíproca. Esto es posible, porque el BANCO obtiene una serie de ventajas a cambio, como son entre otras: la eliminación de costes (de morosidad, fallidos y acciones judiciales), las vinculaciones de las Sociedades de Garantía Recíproca (que invierten en el BANCO), la exención de tener que dotar provisiones por insolvencias (ni provisiones estadísticas), y la solvencia de las Sociedades de Garantía Recíproca (que el BANCO DE ESPAÑA califica incluso mucho mejor que las habituales hipotecas).
Pero además el sistema se fortalece institucionalmente a través de:
La Compañía Española de Reafianzamiento (CERSA), la Administración del Estado, y el Fondo Europeo de Inversiones (FEI)
La Administración del Estado es el socio mayoritario de CERSA (seguido por el Instituto de Crédito Oficial, ICO), cuya misión principal consiste en cubrir parte de los fallidos que pudieran tener las Sociedades de Garantía Recíproca. De igual manera el FEI cubre parte de los riesgos que asume CERSA.
El Gobierno de las Comunidades Autónomas
Son a su vez los mayores socios de las Sociedades de Garantía Recíproca, y los que aportan el grueso de la solvencia financiera de las mismas.
Por último, el Sistema de Garantías Español se completa con la supervisión, inspección y control del Banco de España (BDE), y con la defensa de sus intereses comunes, a través de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (CESGAR):
El Banco de España (BDE)
Como cualquier Banco y resto de Entidades de Crédito, las Sociedades de Garantía Recíproca están sometidas a la Ley de Disciplina e Intervención de Entidades de Crédito, con el mismo régimen sancionador en el caso de incumplimiento de las normas reguladoras.
La Confederación de Sociedades de Garantía Recíproca (CESGAR)
Además de velar por los intereses de todos sus asociados, es la encargada en nombre de éstos de promover todo tipo de acuerdos que redunden a su vez en las mayores ventajas posibles para los verdaderos beneficiarios del sistema: las pequeñas y medianas empresas españolas.




